Peces y su decepción

 Peces y su decepción


Cientos de peces felices viven en el río cristalino. El agua era tan clara que el cielo la reflejaba y había suficiente vegetación y comida para todos. Los peces suelen jugar entre rocas y arroyos, disfrutando de su hogar perfecto.

Un día, mientras nadaban, empezaron a notar algo extraño. Las líneas de plástico flotan en el agua, los residuos de comida se acumulan en las orillas y las plantas comienzan a marchitarse. Estaban preocupados y celebraron una reunión en el fondo del río. ——¿Qué pasó en nuestra familia? -Un pez con escamas brillantes-preguntó Dorado. —Esto debe ser una distracción pasajera. El río siempre se aclara solo —respondió otro pez, intentando calmar a los demás.

Pero a medida que pasaba el tiempo, la situación empeoró. El agua se volvió turbia y había más basura que comida. Dorado decide investigar el asunto y se dirige hacia allí para buscar respuestas. Llegó a la costa poblada y vio a gente arrojando descuidadamente bolsas de plástico, botellas y basura al mar. También señaló que algunas fábricas están vertiendo licor negro al río. Dorado regresa decepcionado y le cuenta a los demás peces lo que vio.

—La gente está destruyendo nuestras casas. Si esto continúa, no podremos sobrevivir aquí.

Lleno de tristeza y frustración, el pez decidió enviar un mensaje a la gente. Trabajaron en equipo para empujar toda la basura a la orilla para que la gente pudiera notar el daño que habían causado. Pronto la costa estuvo cubierta de plástico, latas y basura. Cuando la gente ve desastres, empieza a pensar de manera diferente. Uno de ellos dijo: "Hemos descuidado el río". Ahora es el momento de cambiar tu comportamiento.

Desde entonces, la gente ha comenzado a limpiar los ríos, ha dejado de tirar basura y ha desarrollado regulaciones para protegerlos. Con el tiempo, el agua volvió a aclararse, las plantas volvieron a crecer y los peces encontraron nuevamente sus hogares.

Aunque Dorado aún tenía dudas, observaba cómo la gente trabajaba para corregir sus errores. "Tal vez haya esperanza, pero no debemos dejar de proteger el río", dijo, recordando la importancia de proteger nuestra patria.

Moraleja: El daño que hacemos a la naturaleza se nos volverá a pagar. Si cuidamos el medio ambiente, podemos asegurar un futuro para todos.

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