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Las Lágrimas del Cielo

 Las Lágrimas del Cielo Lloran los cielos, su azul se apaga, las nubes negras no traen paz, la lluvia ácida besa la tierra, y solo muerte deja atrás. Las aves caen, los ríos callan, el sol es sombra, su luz se va, y el hombre ciego, con su avaricia, sigue el camino de su final. Pero aún hay chance, aún hay salida, podemos juntos volver a amar, cuidar los cielos, limpiar los vientos, dejar al mundo su azul brillar. Levanta el vuelo con nueva fuerza, sé parte activa, lucha y verás, que el cielo limpio volverá un día, y su sonrisa nos salvará.

Adios hielo

  Adios hielo Montañas Blancas, reino del invierno, El eterno glaciar azul, Pero el fuego del hombre, su progreso despiadado, Destruye su cuerpo, derrite su voz. Los osos buscan la tierra perdida, El nivel del agua continúa subiendo. La tierra tiembla, la gente grita, El hielo se ha ido y nunca volverá.  ¿Qué haremos cuando mueran los polacos?  ¿Qué debemos hacer cuando el agua del mar nos inunda?  ¿O esperaremos como egoístas, ¿Quieres ver el fin de la tierra? No esperes más, levanta las manos, Para soportar el frío, para proteger el mar, Detén las llamas que destruyen el hielo, Dejemos que la Tierra respire.

El Grito de la Naturaleza

 El Grito de la Naturaleza Oye el lamento del bosque en penumbra, siente el susurro del río al llorar, mira los cielos teñidos de humo, la Tierra nos grita: “¡Dejen de dañar!” Los mares se alzan, las olas claman, las aves se pierden sin rumbo ni hogar, y el aire, cubierto de nieblas amargas, sufre en silencio su triste final. Pero aún hay tiempo, aún hay caminos, aún nuestras manos pueden salvar, dejemos la huella de un mundo limpio, de un cielo puro, de un verde sin fin. Siembra esperanza, cuida la vida, ama la Tierra, su luz, su esplendor, y ella, paciente, nos dará un mundo lleno de sueños y resplandor.

Madre Tierra, perdónanos.

 Madre Tierra, perdónanos. Madre Tierra, fuente de vida, Piedra sagrada, calor de hogar, Te lastimé con fuego y cenizas, Destruimos tu altar eterno. El cielo está llorando, la tierra tiembla, El aire se asfixia en su propio gas, El mar está lleno de ira y tristeza, Porque puede sangrar y causar todo tipo de daños. Nos diste agua, nos diste tierra, Tú nos das fruto y nos haces crecer, Pero debido a nuestra codicia egoísta, Te dejaremos solo y pelaremos tu piel. Pero aún hay tiempo para tomar medidas correctivas. Hay una manera de curarlo, Si todos combinamos el amor con la conciencia, Seguiréis siendo nuestro hogar.

El último árbol

 El último árbol Un día, sólo quedaba un árbol. Solitario, viejo y sin voz, Extiende sus ramas hacia el cielo. Buscad la justicia, buscad el perdón. Recordarás tu bosque Bailando con el sol y el viento, Cuando el aire es tan limpio Que todo el mundo sueñe con su aroma.  Pero el hombre estaba ocupado y enojado. Todo lo convirtió en papel, El verde se volvió ceniza, El mundo empezó a acabarse. No esperes hasta ese día. No esperes su último grito, Planta un árbol, protege su vida, Que el bosque te abrace nuevamente.

La Última Lágrima del Océano

 La Última Lágrima del Océano Nació libre, azul y eterno, con danzas de espuma y sal, los mares eran un reino, de vida, de paz, de cantar. Las olas besaban la arena, las perlas dormían en paz, pero el hombre con redes y fuego le trajo veneno mortal. Botellas de plástico flotan, peces que mueren sin luz, los corales lloran su ausencia, su mundo se viste de cruz. Y un día, entre sombras y ruinas, el mar, con su furia final, vertió su última lágrima y nos dejó en un mundo infernal. Aún hay tiempo, aún hay vida, despierta, humano, escucha el rumor, protege los mares, su sangre divina, que el agua es la fuente de todo color.

Hormigas y un desierto de plástico

 Hormigas y un desierto de plástico Érase una vez, en un gran claro, donde antes había un hermoso campo de flores, vivía una hormiga llamada Tira. Es una hormiga muy trabajadora que siempre cuida de su colonia. Había mucha comida, las flores se mecían con el viento y el aire era fresco. Sin embargo, empezaron a suceder cosas extrañas. De un día para otro, el paisaje comienza a cambiar y la tierra, antaño llena de vida, se va cubriendo poco a poco de objetos extraños y escombros. Tila y sus compañeros no entendían lo que estaba pasando. El suelo está cada vez más lleno de plástico, botellas y envases. Los animales que una vez compartieron sus hogares desaparecieron y las plantas ya no crecen como antes. La hormiga decidió investigar el asunto. Vaga en busca de respuestas y pronto descubre lo que está pasando: las personas que viven cerca de sus campos no están protegiendo la naturaleza. En lugar de eliminar sus residuos adecuadamente, los tiran por todas partes, creando una montaña ...