La tortuga y su caparazón

 La tortuga y su caparazón


En un tranquilo pantano vive Tami, una tortuga famosa por su hermoso caparazón. Su caparazón es de color marrón verdoso, reflejando el paisaje natural, y todos los animales admiran su brillantez y fuerza. Tami pasa sus días flotando en el agua y relajándose bajo los árboles, pero a medida que pasa el tiempo, comienza a notar que algo extraño está sucediendo. El agua del pantano se volvió cada vez más sucia, las plantas acuáticas comenzaron a marchitarse y los árboles empezaron a perder sus hojas. Un día, Tami vio a un grupo de ranas arrojando film plástico al agua. -¿Por qué contaminan el pantano? – preguntó preocupada. -¡Así es más fácil! “El agua siempre se limpia sola”, respondieron las ranas, sin pensar en el daño que estaban causando. Más tarde, Tami descubrió que los castores habían talado más árboles de los necesarios para construir la presa. -¿Por qué cortaste tantos árboles? —le preguntó. —Porque quiero una presa grande y cómoda, aunque todavía quede algo de madera —respondió el castor. Tami regresó ansiosamente al pantano. Pero pronto notó algo aún más preocupante: su caparazón, que siempre había sido fuerte y brillante, estaba empezando a agrietarse y a perder color. No era tan fuerte como solía ser y cada día se sentía más débil.

Los animales se reunieron alrededor de Tami y le preguntaron qué había pasado. “Nuestra casa está enferma”, dijo Tami. Mi caparazón es como la naturaleza: si el pantano sufre, yo sufro también. Si continuamos destruyendo esto, todos perderemos algo importante.

Las palabras de Tami hicieron pensar a los animales. Las ranas dejaron de tirar basura y comenzaron a recolectar desechos. El castor decidió utilizar únicamente troncos de árboles caídos para construir una presa. Incluso los peces de los pantanos participan en la limpieza del agua y en el crecimiento de nuevas algas.

Con el tiempo, las marismas recuperaron su belleza. El agua volvió a estar limpia, los árboles brotaron, los árboles brotaron. El caparazón de Tami también sana y comienza a brillar como antes. Desde entonces, todos los animales del pantano han aprendido que cuidar su hogar es muy importante para su salud.

Lección aprendida: La naturaleza es nuestro refugio. Si ignoramos esto, nos haremos daño a nosotros mismos; Si hacemos esto, todos prosperaremos.

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